Pese al escenario mundial desfavorable –sostiene el último Informe Económico de la Fundación Garantizar el Desarrollo- las economías emergentes estarían observando signos de recuperación que alientan la consideración de perspectivas positivas.
Citando a Nouriel Roubini, el único economista que predijo la crisis global aunque ya “ha comenzado a ver cierta luz al final del túnel”, y apoyándose en las muestras estadísticas locales, el análisis de coyuntura que mensualmente envía la FGD vía mail (fundación@garantizar.com.ar) advierte que durante los últimos meses la Argentina revela signos de recuperación.
Lo demuestra mediante la exposición de las distintas variables que dan marco a un cuadro de datos positivos (superávit de cuentas nacionales, expo/impo con curso ascendente, suba de commodities agrícolas, desaceleramiento inflacionario, estabilidad cambiaria, amesetamiento de la actividad industrial) incluyendo los aportados por el ICC (índice de confianza del consumidor) de la Universidad Di Tella y los registros del Observatorio Pyme de la UIA.
Respecto al que es motivo de su principal señalamiento, la FGD sostiene que la banca pública explica no sólo un tercio del financiamiento Pyme en nuestro país, sino también el incremento de casi 7% anual en el monto de préstamos otorgados a las pequeñas y medianas empresas.
Sobre el particular, también da cuenta de la contribución del gobierno argentino a que las tasas de interés que perciben las Pymes se reduzcan, recordando la adjudicación de $200 millones que, en abril último, la SEPyME licitó a fin de bonificar las tasas de interés. Los adjudicatarios resultaron ser el Banco Nación, el Credicoop y el Banco Provincia (de Buenos Aires) que, para financiar capital de trabajo por un monto de hasta 300 mil pesos por empresa, colocarán créditos a una tasa fija anual del 12,5%, en pesos. |